bordado

Un bordado con historia

Tenía muchas ganas desde hace tiempo de publicar este post con las fotografías que hice a la colcha de seda que mi bisabuela, Loreto Pastor, bordó hace casi 100 años. Esta colcha la confeccionó, cosió y bordó ella sola para su boda y tardó sólo 3 meses en terminarla. Por las noches seguía bordando sentada en una silla casi en penumbra, alumbrándose tan sólo con un candil. Mi bisabuelo, cuando terminaba de trabajar, en lugar de salir a pasear por el pueblo como hacía todo el mundo, iba a ver a Loreto y la ayudaba con el bordado, enebrándole los hilos de diferentes colores que iba necesitando. Mi abuela me contó hace poco que una vez uno de sus nietos le dijo a mi bisabuela: “iaia, tienes los ojos muy pequeñitos” a lo que ella respondió “sí, pero me han salido muy buenos”. Y realmente debía tener buena vista para bordar estas maravillas. Aquí tenéis unas fotos.

 

 

Utilizó hilos finos de seda de multitud de colores, incluyendo un hilo dorado que con los años se fue oxidando y ennegreciendo.

 

 

No consiguió hilos de colores adecuados para la piel, debido a que los traían de Alemania y entonces se hallaba en plena postguerra de la I Guerra Mundial, por lo que la producción y el comercio se vieron afectados. Por ese motivo tanto el ángel como la pastora no están bordados sino pintados por un pintor del pueblo.

 

 

 

 

 

 

En la parte trasera está la firma de mi bisabuela con su nombre y el año en el que bordó la colcha.

 

 

 

Una curiosidad, esta postal bordada que mi bisabuelo regaló a mi bisabuela a los 12 años. ¡Ya eran novios entonces!

 

 

 

Por último, una recomendación para cinéfilos/as: Les Brodeuses (Bordadoras), película francesa que cuenta la historia de dos mujeres que se conocen a través del bordado.

 

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